TRÁNSITO PLANETARIO

Sol en Géminis

El tercer signo es el mensajero de los dioses, protector de comerciantes y ladrones. Al ser el primer signo con el elemento aire y sumado a la dualidad que lo caracteriza es el signo más ligero, cambiante y vinculante del zodiaco. Todas éstas características le brindan a Géminis la capacidad de apuntar hacia distintas direcciones relacionándose con todo, sin comprometerse con nada.

Y hablando de su capacidad de vinculación, esta se desarrolla a través del aire, quiere decir, a través de la mente, la lógica y el razonamiento. Esto le dificulta la inmersión en el acuoso mundo emocional generando así, un marcado desapego al momento de relacionarse. En el panteón griego, Hermes se lo asocia a Mercurio, regente del signo. Este dios tenía alas en los pies lo que, al igual que el elemento aire, le permitía mucha agilidad y rapidez para conectar con diferentes mundos y en las direcciones que quisiera. Esto mismo sucede en Géminis, al ser aéreo toma todo con ligereza, con liviandad y por lo tanto, puede relacionarse con muchas cosas y con distinto tipo de personas al mismo tiempo.

Si Aries está relacionado con el nacimiento, el primer instante; y Tauro con la percepción a través de los sentidos, Géminis es la etapa del desarrollo psicomotriz donde el ser humano aprende sus primeros movimientos y también, el período del primer aprendizaje: El lenguaje verbal. En esta etapa, los infantes se vuelven muy curiosos, desean explorarlo todo y en el camino, van asimilando el mundo que los rodea. Éstas características de curiosidad, relación, incluida la sed por el conocimiento son marcados aspectos en el nativo. También la agilidad y la adaptación. Ambas cualidades le permiten moverse rápidamente, lo mismo que estar presente en cualquier situación, lugar o conversación sin la menor dificultad. Todo por el gusto de asimilar, registrar, aprender para luego enseñar o simplemente copiar. Mal canalizada, ésta energía la podemos encontrar en el eterno estudiante que nunca lleva a la práctica todo el conocimiento, como en la superficialidad, la tendencia al chisme y el complejo de peter pan.

El aire es muy difícil de encapsular, al igual que los pensamientos. Vamos de una idea a otra, de una conversación a otra. Partimos de un tema para terminar en otro que termina por alejarnos de la idea fundamental. Esa es otra impronta en Géminis: la dispersión y el revoloteo. Uno de los animales que se le asocia al signo es el picaflor porque “anda de flor en flor”. El nativo, también tendrá la característica de tomar un poco de cada cosa sin estar mucho tiempo en ningún lugar. Ésta ave es muy rápida y difícil de atrapar al igual que un géminis, pues tiende a escabullirse de cualquier situación que le reste oxígeno.

Es la polaridad en todos los sentidos. Si Aries rige la cabeza y Tauro el cuello, a partir de Géminis vienen los hombros, los brazos e incluidas las piernas (aunque éstas últimas estarían asociadas en los muslos por Sagitario, en las rodillas por Capricornio, en las pantorrillas por Acuario y finalmente, en los pies por Piscis). Quiere decir, el cuerpo empieza a mostrar dualidad. Si analizamos las manos, ellas son de Géminis pues con una podemos mostrar mientras que con la otra podemos ocultar. La vida de Géminis transcurre entre muchas contradicciones de pensamiento o criterio. Y al ser un signo inteligente, siempre podrá argumentar ambas versiones encontrándose después en una total dicotomía. La misma energía de la dualidad hace que el nativo conviva con momentos de abundancia y carencia, soledad y compañía, decisión e inseguridad a lo largo de la vida.

Es el arquetipo del estudiante, el orador, el comerciante, el vendedor, el eterno adolescente y el principiante. Aquí desarrollamos la capacidad cognitiva y el lenguaje como vehículos para un mayor aprendizaje que vendrá en el signo opuesto a Géminis, Sagitario. Tiene cierta relación con la letra hebrea Zayin que quiere decir espada. Este elemento, simbólicamente, divide todo en dos haciendo una disociación, una división en la psiquis que permite ver las dos caras de la misma moneda en todo lo existente. Géminis mezcla la luz y la sombra, el bien y el mal, lo blanco y lo negro en un juego divertido. Tiene muchas miradas para una sola cosa, muchos conceptos para un solo tema. Un día convive con una idea para luego cambiar a otra y en el camino, seguirá formulándose mil preguntas que terminen por amplificar su campo mental. Es entretenido en el diálogo y siempre tendrá algo para contar. No se guarda nada para sí mismo, le encanta enseñar y dar conocer todo lo que sabe. Espera información para propagarla al mundo.

Es un signo práctico, piensa en el aquí y ahora. La oposición con Sagitario lo invita a pensar en su futuro desarrollando proyectos a largo plazo. Tiende a la sociabilidad, gesticula mucho y es un gran orador. La curiosidad les permite saberlo todo, el problema está en la superficialidad que desarrolle por su natural dispersión. Gusta de la lectura y los idiomas. Aprenden rápido cualquier cosa. Tiene muchos planes pero puede concretar poco por el exceso de ideas. En el amor puede tender a la infidelidad, busca una relación divertida donde no exista un exceso de carga emocional o conflicto. Es inquieto, nervioso, intrigante, irónico, juguetón, distraído, algo inconstante y muy divertido.

 

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