TRÁNSITO PLANETARIO

El Sol en Leo

El Sol ingreso al signo de Leo, signo de Fuego, de polaridad positiva y de modalidad fija. Su regente astrológico es el Sol. Tanto Aries como Leo comparten el dinamismo, la expresividad, el entusiasmo y a la vitalidad propia del elemento Fuego, pero, al ser de modalidad Fija, el quinto signo concentrará sus energías y no las desgastará impulsivamente como Aries.

Los primeros cuatro signos del zodiaco estructuran la matriz básica del ser. Ellos representan las bases con las cuales se forma el YO: La energía vital (Aries), el cuerpo (Tauro), La mente (Géminis) y las emociones (Cáncer). Estos cuatro signos estructuran lo que será luego la individualidad (Leo). El niño crece en el líquido amniótico de Cáncer para después separarse del cordón umbilical, respirar por sí mismo y aunque se encuentre simbióticamente unido a la madre, irá preparando lentamente el camino para su individuación. En la psicología de Jung, este término hace referencia a la búsqueda de la identidad: La formación del individuo. Esta es la etapa que va de Cáncer a Leo. Pasamos de una relación umbilical a una independencia total. Podemos entender este proceso imaginando una tribu donde todos son iguales a todos. La única identidad es la que brinda la tradición, el pasado y las costumbres. Leo sería el nativo que decide abandonar las fronteras de su pueblo para enrumbarse en una búsqueda mayor. Es la necesidad de ser alguien por nombre propio. Es la expresión del YO a través de lo que hago, lo que asumo socialmente, lo que me identifica y asimilo. Éstas son las claves de la identidad solar en oposición con la emotiva identificación lunar.

Se le denomina Signo social ya que a partir de Leo el zodiaco mostrará distintas maneras de vínculos con el exterior. Aquí se desarrolla la extroversión y la expresión de la personalidad. Éstas características le brindan al quinto signo el arquetipo del líder, lo que antiguamente estaba adjudicado a los nobles y gobernantes. Tener liderazgo es contar con un conjunto de habilidades gerenciales o directivas que permiten influir sobre un grupo de personas. En la fauna silvestre o salvaje se le ha adjudicado al león el título del rey de la selva por la imponencia que genera. Es un animal carnívoro que prevalece por encima de otras especies pertenecientes a su ecosistema gracias a su capacidad para la caza. Se le denomina, junto con otro grupo de animales salvajes, superpredador. Todas estas características, tanto del león como del gobernante de un pueblo, le brindan al signo de Leo la capacidad para dirigir, mandar, posicionarse en una jerarquía superior y gobernar. Aquí encontraremos una primera forma de gobierno, una monarquía. El don de mando es exactamente eso, un don. No todo el mundo nace con la capacidad para gobernar o generar respeto.

Leo necesita diferenciarse de los demás. La imagen que se proyecta al exterior es muy importante. Los espejos son venusinos pero también están asociados a Leo porque permiten un reconocimiento, una contemplación de sí mismo. Representa la etapa de la pubertad o adolescencia donde nos empezamos a preocupar por cómo nos vemos, si generamos atractivo o no. Los vínculos amorosos que se establecen en la esfera de Leo son de tipo romántico, afectivo pero desde una perspectiva placentera ya que la formalidad y los compromisos los conoceremos en el séptimo signo del zodiaco, Libra.

En Aries la fuerza del carnero era bruta, primita, pura, abstracta por simbolizar un origen, en éste sentido, es una fuerza divina. En Leo, esa fuerza se domina, está bajo el control de la conciencia. En el Tarot, el arcano de La Fuerza vemos a una mujer acariciando las fauces de un León. Representa exactamente lo que hemos mencionado: fuerzas primitivas e inconscientes domesticadas por la mujer-conciencia. El arcano nos enseña también a brindarle espacio a nuestros instintos y temores. Tenerle miedo a las fuerzas descomunales del inconsciente nos hace débiles, vulnerables a desbordes de contenidos sombríos. La meditación y el constante reconocimiento de nuestro lado oscuro nos permiten mayor integración y fuerza espiritual. Evitemos la proyección, que no es otra cosa que ver en otros nuestros propios defectos. El arcano de La Fuerza muestra el equilibrio perfecto entre nuestro lado iluminado con las fuerzas oscuras y ocultas del inconsciente.

Leo fija energía, la centra y gracias a los rayos del Sol, emite esa luz hacia todos lados generando brillo a donde vaya. Es caluroso, vital, protector y bondadoso, expresa positivismo y vitalidad para que otros se nutran de su energía. Es alegre, divertido y se lo asocia a los niños. Todo Leo tiene algo infantil, gustan del juego y la diversión. Si volvemos a la fauna, el León es imponente y su presencia genera respeto pero es la leona la que caza, la que trae la comida a la manada. Esto nos habla de las características de la mujer de leo, evidentemente más aguerrida que el varón del signo. Los leones descansan muchas horas, juegan entre sí, demuestran mucha camaradería entre ellos. De la misma manera, las personas de éste signo son muy leales a las relaciones, a la amistad, a los otros. Como es un signo pasional, amoroso y romántico, cuando se apaga el fuego en sus relaciones tiende a buscar otra experiencia que avive sus pasiones. Le encanta mostrase Está asociado al oro, a lo brillante, el glamour, la fama y el espectáculo. Le encanta mostrarse, expresarse, llamar la atención, no hay timidez para un Leo, será glamoroso, famoso y brillará como el oro.

 

Top