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Quiromancia

Si existe un referente común en las personas, con respecto a las ciencias esotéricas, es sin lugar a dudas, la lectura de manos; el arte de la quiromancia, relacionado comúnmente con la cultura gitana que se encargó de llevar esta disciplina por toda Europa.

Este arte además de antiguo nos invita a cuestionarnos sobre los grandes misterios que envuelve el conocimiento de la humanidad. La quiromancia con miles de años de antigüedad permite conocer a través de nuestras manos y sus líneas, tanto de nosotros mismos, como del destino escrito para nuestras vidas.

Ya en la India, de donde se conocen los primeros registros, se le otorgo a la quiromancia la posibilidad para descubrir nuestra herencia divina, los chinos lo relacionaron con el taoísmo a través de la interrelación de las tres líneas principales, que son las del corazón, la cabeza y la vida, denominadas también las líneas del cielo, la humanidad y la tierra. Incluso en los escritos de Aristóteles, confiere a las líneas de las manos la capacidad de señalar el curso de la vida. No solo los emperadores romanos fueron grandes conocedores de esta disciplina, sino también en el oriente donde convirtieron la palma de la mano en símbolo de protección.

La palma derecha mostrara la vida presente, como las influencias del futuro, la izquierda en cambio retratara la vida pasada y el karma que todos llevamos, este orden se invierte si utilizamos la izquierda de forma principal, como es el caso de los zurdos. Esta palma a su vez, estará dividida en siete montes o regiones, cada uno con una cualidad específica, las dimensiones de estas regiones y las líneas con que se crucen irán perfilando las características personales.

Cuando tenemos por ejemplo un monte de Venus (que es la continuación del dedo pulgar) con mayor elevación que el resto de la palma, existe la tendencia gozar de los placeres de la vida y estar regidos por el amor. En el caso del monte de Júpiter (continuación del dedo índice) si está más hundido que el resto de la palma, hablará de problemas de inseguridad, si fuera al revés, habrá tendencia de dominar a las personas, pero también mucha fuerza de voluntad. En el caso del monte de Saturno (base del dedo medio) un aspecto armonioso nos hablara de gran sabiduría y algunas dificultades para expresar tus sentimientos. Ya en el monte de Apolo (relacionado con el dedo anular) indicara originalidad cuando es más abultada que los demás. El dedo meñique dará pie al monte de Mercurio y de este se desprenden nuestras habilidades comerciales. El monte de Marte, ubicado entre los montes de Saturno y Júpiter determinara nuestro coraje para enfrentar las adversidades de la vida. Por último, el monte de la Luna está vinculado a la esencia femenina y la relación con nuestra madre, su forma determinara nuestro vínculo con ella y con las mujeres en general, incluyendo la posibilidad de superar los problemas dados en la infancia.

Las manos utilizadas para casi todas nuestras actividades son un mapa presente y complejo que puede estar muy al alcance de nosotros.

 

 

 

 

 

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